Luigi Bosca, bodega emblemática radicada en Luján de Cuyo, fue distinguida como “Mejor Bodega del Nuevo Mundo” en los Wine Star Awards 2025, el máximo galardón otorgado por la prestigiosa revista estadounidense Wine Enthusiast. La ceremonia se realizó en la ciudad de Nueva York y reunió a los principales referentes de la industria vitivinícola a nivel global.

El reconocimiento llega en un año particularmente significativo para la bodega, que celebra su 125° aniversario, y pone en valor una trayectoria marcada por la innovación, la visión de largo plazo y el desarrollo sostenido, consolidando a Luigi Bosca como un referente indiscutido del vino argentino a nivel internacional.

La distinción fue recibida por integrantes de la familia Arizu —el Ing. Alberto Arizu, Alicia Mateu Arizu, Alberto Arizu (h) y su hija Victoria Arizu— quienes representaron en la ceremonia a las tres generaciones que hoy continúan el legado de una bodega profundamente ligada a la historia vitivinícola de Luján de Cuyo y de Mendoza.

Durante su discurso, Alberto Arizu (h), cuarta generación y presidente ejecutivo de la bodega, destacó el vínculo entre el vino, el territorio y la naturaleza:

“Durante más de un siglo estudiamos los suelos al pie de la Cordillera de los Andes, exploramos alturas impensadas y aprendimos a convivir con un entorno duro y extremo que forjó nuestro carácter. El vino no se impone a la naturaleza, la interpreta. Venimos del llamado Nuevo Mundo, pero con 125 años de historia remasterizando el vino argentino”.

Desde Wine Enthusiast subrayaron la operación global de Luigi Bosca y su capacidad para proyectar al mundo “un siglo de vinificación de lujo, Malbecs de alta calidad y excelencia mendocina”, destacando su rol como una de las bodegas más influyentes del Nuevo Mundo.

La distinción no solo reconoce el recorrido de la bodega, sino que también refuerza el posicionamiento de Luján de Cuyo como un territorio estratégico para la vitivinicultura de alta gama, con condiciones excepcionales de terroir, capital humano especializado y un clima de negocios favorable para inversiones productivas de largo plazo.

En este sentido, el reconocimiento internacional a una bodega histórica del departamento refleja la capacidad de Luján de Cuyo para albergar y potenciar proyectos vitivinícolas con proyección global, integrando tradición, innovación y sostenibilidad como pilares de su desarrollo económico.

“Recibimos este reconocimiento como una confirmación de que estamos en el camino correcto, con el compromiso de seguir haciendo vinos que nos emocionen, honrar de dónde venimos y trabajar con la misma convicción que nos trajo hasta acá”, concluyó Alberto Arizu (h).

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