El Concejo Deliberante de Luján de Cuyo aprobó la ordenanza que impulsa el desarrollo del Corredor Turístico, Cultural y Patrimonial de calle Piedras, una propuesta orientada a revalorizar el patrimonio histórico y arquitectónico de La Puntilla y potenciar sus posibilidades turísticas, culturales y económicas (zona limítrofe entre Chacras de Coria y La Puntilla).

La iniciativa, impulsada por la concejala Cecilia Soulé, propone consolidar a calle Piedras como un eje de integración entre espacios históricos, emprendimientos gastronómicos, bodegas, propuestas artísticas y circuitos de interés para vecinos y visitantes.El proyecto reconoce el valor de distintos puntos emblemáticos del distrito, entre ellos la Iglesia Nuestra Señora de La Merced, la Bodega Piedras 202, la Casona Patrimonial Burgoa Pescara, la Casona Arroyo Benegas-Videla, el Atelier Casa Plasma y El Cortijo.

Estos espacios conforman parte de una identidad local que la propuesta busca preservar y proyectar hacia nuevas oportunidades de desarrollo.Uno de los elementos destacados es el patrimonio histórico vinculado a la Bodega Piedras 202, donde se conserva un manuscrito original de una carta del general José de San Martín, fechada en Lima el 11 de octubre de 1821 y dirigida a Pedro Advíncula Moyano.

Entre las acciones previstas se incluye la posibilidad de desarrollar jornadas de calle peatonal y cultural, ferias de artesanos, muestras artísticas, actividades musicales y encuentros vinculados al vino y la gastronomía, favoreciendo la participación de comercios y emprendimientos locales.La propuesta incorpora, además, criterios de sostenibilidad urbana, como el uso de especies vegetales de bajo consumo hídrico, superficies permeables y sistemas de iluminación eficiente.

Asimismo, prevé integrar el corredor a herramientas digitales municipales, mediante mapas interactivos y audioguías en distintos idiomas.Otro componente central es la participación comunitaria, a través de una mesa de trabajo que reúna a vecinos, comerciantes, instituciones, artistas y organizaciones de la zona para acompañar el desarrollo de las acciones.La implementación se proyecta en distintas etapas, con estudios de factibilidad, evaluación de costos y búsqueda de alternativas de financiamiento. Las intervenciones que impliquen modificaciones en la circulación vehicular deberán contar con los estudios técnicos y las autorizaciones correspondientes.